17 de septiembre de 2009

13 de septiembre de 2009

DIGITEC: el lado humano de las tecnologías

Con especialistas locales, nacionales e internacionales y contenidos producidos exclusivamente para la publicación, el 27 de setiembre llega esta nueva apuesta de La Voz del Pueblo

El domingo 27 llegará DIGITEC, el suplemento mensual sobre tecnologías de LA VOZ DEL PUEBLO. La nueva publicación contará con entrevistas locales y artículos y opiniones nacionales e internacionales para que todos nuestros lectores puedan explorar las tecnologías que los rodean.
Esta nueva apuesta de LA VOZ DEL PUEBLO apunta a difundir el uso cotidiano de las tecnologías con un lenguaje inclusivo y ameno. Cada mes, DIGITEC explorará un tema en relación a las tecnologías. El suplemento abarcará campos que van desde la educación, hasta el agro pasando por la comunicación o la salud. Este primer número estará dedicado a la educación y las tecnologías.

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27 de agosto de 2009

The Iceberg Effect of Community Management

Starting The Community Roundtable has been a great way to understand better the day to day issues of community managers in a wide array of organizations. There are a few things that come up somewhat regularly:

- Community managers are under pressure to justify what they do to peers and bosses that don’t really see or understand what tasks make up their day.

- Some community managers are dealing with the challenge of inspiring participants to author only to see them become unmotivated when they don’t receive any comments or activity on their content.

- Almost all the community managers we talk to struggle with ways to maintain or increase engagement.

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30 de julio de 2009

25 de julio de 2009

Identidad digital, Flavia Ricci

Mi participación en el seminario Cut&Paste: plagio. Montevideo, 25 de julio de 2009.



15 de julio de 2009

Dime cómo comentas y te diré quién eres, Flavia Ricci



Frente a la cantidad de mensajes que diariamente suelen leerse en Twitter, es un alivio saber que solamente sigo y me siguen en un entorno online.
Observemos Twitter y Facebook. Con la posibilidad que da tanto uno como otro de publicar lo que cada uno está haciendo vale la pena detenerse en los tipos de mensajes que se suelen leer:

1. El soberbio distraído. En primer lugar (y esta clasificación no responde a la cantidad de mensajes de cada tipo) están los mensajes como: “estoy tomando una cerveza antes de mi conferencia en Harvard University”. Son los mensajes que llamo “el soberbio distraído”: aquel que deja un mensaje notificando al resto que evidentemente es la primera vez que está en Harvard (¿tendría si no sentido poner la frase que cité?). Lo importante para el soberbio distraído es que los demás sepan en dónde está y digan algo al respecto. Para cerciorarse que han leído su mensaje.

2. El acto en primer lugar. Luego suelo leer mensajes del estilo de: “disfrutando como nunca de la vida”. Este tipo de mensajes también busca ser leído y corrobora su lectura provocando con su contenido una respuesta. Pero, a diferencia del tipo 1, en este caso lo importante no es el lugar (Harvard University en el ejemplo anterior), sino el acto (en este caso, disfrutar).

3. Inside myself. También hay mensajes como: “entrenando para el verano”. En donde el mensaje se centra mucho más en lo que uno hace consigo mismo, sin jactancias ni soberbias distraídas.

4. El personal. Además, me encuentro con mensajes como: “deleitándome con mis sobrinos en casa”. Este tipo de mensajes son mucho menos frecuentes. En parte porque nadie recomienda especialmente comentar cuestiones personales y en parte porque desplaza el protagonismo de quien lo escribe hacia quienes le hacen “deleitarse” a quien escribe.

5. El que agrega valor. Por último, pueden leerse mensajes como “lo que dijo [cita personaje] en su libro es [conclusión personal]”. Estos mensajes son los que no abundan en Twitter ni en Facebook y los que aportan valor a la red.

En una intervención para un seminario uruguayo
hablaba de mi preocupación por la falta de valor que tienen muchos mensajes de Facebook y Twitter. En donde sin plagiar, se copia, en una mezcla de dimes y diretes que suman de todo menos conocimiento.




La gente quiere decir algo, quiere tener sus 5 segundos de fama, diga lo que diga. Es la cultura yo-yo, de la que hablaba hace unos días.

Twitter y Facebook, portencias en crecimiento, han sabido explotar la necesidad de decir de las personas. La cultura del yo-yo. Los 5 “segundos” de fama. Y la falta de reglas –o la imposición de unas pocas- que garantizan que sus integrantes no se asfixien.


Y vos ¿a qué grupo pertenecés?


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Flavia Ricci es CEO&Founder de Flavia Ricci Consulting y Especialista en Community Management. Actualmente es Online Community Manager de e-learningsocial.com

7 de julio de 2009

Redes sociales: la persistencia remixada, Flavia Ricci

Resumen

Cada individuo está inserto en diversas estructuras en donde interactúa a diario. En los últimos años, hemos observado cómo han proliferado diversas redes, con nombres propios, en donde el individuo intenta fundarse. Pero ¿qué pasa con la identidad? ¿En dónde se genera cuando se trata de espacios virtuales? En este artículo se analiza el papel de las redes inteligentes en el contexto de las nuevas (y no tan nuevas) estructuras no presenciales.

Palabras clave:

Redes sociales, identidad, comunidades, grupos, individuos, equipos.


Introducción

Durante estos últimos años hemos sido testigos y/o partícipes de la emergencia de más y más nombres propios que buscan dar cabida a las innumerables interacciones sociales del ciberespacio. Pero más allá del nombre y apellido, de las opciones, las formas no han cambiado demasiado. Grupos, equipos, redes, comunidades.

Estructuras no presenciales, que se producen en un espacio cibernético virtual, agrupan a personas diversas que se comunican entre sí manteniendo un nivel de interacción que se prolonga en el tiempo. En suma, formas para comunicar y comunicarnos.

Bajo estos nombres, el individuo intenta fundarse, abriéndose paso entre una multitud de otros individuos que, como él, pretenden diferenciarse. Individuos que se alejan de la multitud cuando lo intentan, pero continúan formando parte de ella para que otros individuos puedan diferenciarse.

Definiendo las formas

Jones (1997) explica que para que un ciberlugar sea considerado como un asentamiento virtual, es necesario que cumpla una mínima serie de condiciones:

1. Un nivel mínimo de interactividad
2. Una variedad de comunicadores
3. Un nivel mínimo sostenido de miembros afiliados
4. Un espacio-público-común virtual donde se lleve a cabo una parte significativa de las CMO en grupo interactivas.

Dentro de estos asentamientos virtuales, podemos considerar a las comunidades de práctica. En 1998, Etienne Wenger afirma que “una comunidad de práctica se define a sí misma a lo largo de tres dimensiones: su empresa conjunta es comprendida y continuamente renegociada por sus miembros, el compromiso mutuo que une a sus miembros juntos en una entidad social y el repertorio compartido de recursos comunes (rutinas, sensibilidades, artefactos, vocabulario, estilos...) que los miembros han desarrollado a lo largo del tiempo”.

En este sentido, los trabajos de Wenger como los de Jean Lave apuntan a un cambio en la unidad de análisis: desde el contexto de los individuos al contexto de la comunidad. Tanto Wenger como su co-equiper, Jean Lave, hacen hincapié en el desarrollo de una identidad como miembro (en tanto miembro) de una comunidad.

La comunidad de práctica no es un equipo, donde el aprendizaje e interés de sus miembros es lo que los mantiene unidos. La comunidad se define por el conocimiento antes que por la tarea a realizar. Y existe por la participación y valoración de sus miembros. El ciclo de vida de una comunidad de práctica se define por el valor que da a sus miembros, no por una agenda.

Una comunidad de práctica tampoco es una red, porque siempre es “acerca de” algo, y no sólo un conjunto de relaciones. Una comunidad de práctica existe porque produce prácticas compartidas entre sus miembros a medida que estos se comprometen en un proceso colectivo de aprendizaje.

Acotando las redes a las redes sociales, podría tomarse la definición del Dr. Gustavo Aruguete (2001), que las define como “formas de interacción social, definida por un intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones en contextos de complejidad. Un sistema abierto y en construcción permanente, que involucra a conjuntos que se identifican en las mismas necesidades y problemáticas y que se organizan para potenciar sus recursos”.

De redes y comunidades

Si las comunidades se definen por el “qué”, las redes podrían hacerse por sus relaciones. En la actualidad, y gracias al énfasis en el pensamiento distribuido, lo importante no es poseer la información, sino relacionarse con las personas que tienen la información que necesitamos.

De ahí el poder viral que ejercen redes sociales como Facebook (1) o LinkedIn (2). Tanto una como otra red social se basa en la Teoría de los Seis Grados de Separación, formulada inicialmente en 1929 por el escritor húngaro Frigyes Karinthy en (3) una historia que denominó Chains.

Mientras que las comunidades son espacios cerrados, las redes ofrecen relaciones abiertas y dinámicas. El curso de Conectivismo de George Siemens, del que formé parte en 2008, inspiró la realización de un video (Drexler 2008) que muestra de qué se trata una red de aprendizaje hoy en día.

Lo importante es generar una ecología del aprendizaje en donde el individuo pueda y quiera participar. Así, Henry Jenkins (2006) afirma que los jóvenes del siglo XXI forman parte de una cultura participativa. Y si bien es cierto que muchas destrezas se aprenden de forma autodidacta, el autor aboga por una intervención política y pedagógica para abordar aspectos problemáticos como la brecha digital.

Dentro de las nuevas habilidades propuestas por Jenkins se encuentran:

1. Jugar: experimentar con lo que nos rodea como una forma de juego basado en la resolución de problema.

2. Actuar: la habilidad para adoptar identidades diferentes y alternativas con el propósito de descubrir.

3. Simulación: interpretar y construir modelos dinámicos del mundo real.

4. Apropiación: asumir una idea y reconvertirla en material multimedia.


5. Multitarea: rastrear el entorno y cambiar de objetivo si se necesita.

6. Cognición distribuida: interactuar con herramientas que nos permiten ampliar nuestras capacidades para pensar.

7. Inteligencia colectiva: reunir información y compararla con otros para un objetivo común.

8. Sentido común o criterio: evaluar la fiabilidad y la credibilidad de diferentes fuentes.

9. Navegación transmediática: seguir las corrientes de historias e informaciones a través de múltiples modalidades o medios.

10. Conexión: buscar, sintetizar y distribuir.

11. Negociación: moverse entre la diversidad de grupos, respetando perspectivas múltiples.

Con estas habilidades podría pasarse de las tecnologías interactivas a la cultura participativa. La cultura participativa emerge en el momento en que la cultura absorbe y da respuesta a la aparición de nuevas tecnologías de la comunicación que permiten a cualquier persona apropiarse, recircular o crear contenido.

Se trata de generar un proceso de aprendizaje a partir de afiliaciones (Facebook o MySpace), producción de contenido (Youtube), resolución de problemas de forma colaborativa (Wikipedia) o circulación de contenido (podcasting, blogs).

De la persona al efecto yo-yo

Esta claro que el protagonista continúa siendo el individuo. O, para decirlo en los términos de la revista estadounidense Time: la persona del año sigues siendo tú (Time Magazine 2006) En este contexto, Los Entornos Personales de Aprendizaje (Ricci 2009) van cobrando cada vez más importancia.

Y, por otra parte, ha habido un cambio en cuanto al lugar en donde se juega la identidad. Mientras que las comunidades lo son en tanto generan sentido de pertenencia al interior (es decir, el individuo se siente identificado con ese ámbito), la identidad en las redes pasa por los aportes que el individuo cree que puede hacer.

Mientras que la identidad en las comunidades está dentro de ellas y se dispersa en cada individuo, en las redes está en cada individuo. Es por ello que con una web en donde cada vez más personas navegan y muchas menos naufragan, queda claro que la identidad digital es un proceso individual que se genera y permanece dentro de cada uno.

En numerosas redes sociales no es tanto lo que pueden darnos como lo que muchos participantes asiduos consideran que tienen para dar: el efecto yo-yo queda definido en un doble sentido:

1. El protagonista es el individuo (que trae consigo sus nodos y redes)
2. Tal como sucede en el juego (Yo-yo), el individuo se aleja para diferenciarse pero debe regresar, en un movimiento incesante.

Conclusiones

En medio de los equipos, grupos, comunidades y redes a las que cada uno pertenece, lo cierto es que cada uno de nosotros es una red. Mientras que antes las redes se relacionaban con el control, ahora las redes se relacionan con compartir.

Y una vez más, con cada individuo como una base de datos dinámica, como una red, no está claro cómo va a compartirse el conocimiento y cómo podrá ser sistematizado. Si es que fuese posible. El desafío es dejar de ser una base de datos para ser una fuente de relaciones. Gatekeepers abstenerse.


Notas


(1) http://www.facebook.com/
(2) http://www.linkedin.com/
(3) Frigyes Karinthy. Wikipedia. En: http://es.wikipedia.org/wiki/Frigyes_Karinthy

Referencias

ARUGUETE, G. (2001). Redes sociales. Una propuesta organizacional alternativa [En línea]. Disponible en: http://practicasgrupales.com.ar//index.php?option=com_content&task=view&id=76 [Consulta: 31 de mayo de 2009]

JARVIS, J. (2006). Everybody’s a network [En línea]. Disponible en: http://www.buzzmachine.com/2006/05/21/everybodys-a-network/ [Consulta: 31 de mayo de 2009]

JENKINS, H. (2006). Confronting the Challenges of Participatory Culture: Media Education for the 21st Century [En línea]. Disponible en:< http://www.newmedialiteracies.org/files/working/NMLWhitePaper.pdf>. [Consulta: 31 de mayo de 2009]

JONES, Q. (1997). Virtual-communities, virtual settlements & cyber-archaeology: A theoretical outline [En línea]. Disponible en: http://jcmc.indiana.edu/vol3/issue3/jones.html. [Consulta: 31 de mayo de 2009]

RICCI, F. (2009) Las comunidades de práctica en un mundo de PLE, (Ricci 2009) Arquitectura del Conocimiento. En: http://arquitecturadelconocimiento.blogspot.com/2009/02/las-comunidades-de-practica-en-un-mundo.html [Consulta: 31 de mayo de 2009]

Time magazine’s ‘Person of the Year’ is ... You. (2009) Time Magazine's Dec. 25, 2006. En: msnbc.msn http://www.msnbc.msn.com/id/16242528/ [Consulta: 31 de mayo de 2009]
Yo-yo. Wikipedia. En: http://es.wikipedia.org/wiki/Yo-yo [Consulta: 31 de mayo de 2009]

WENGER, E. (1998). Communities of practice: Learning as a social system [En línea]. Disponible en: http://www.co-i-l.com/coil/knowledge-garden/cop/lss.shtml [Consulta: 31 de mayo de 2009]

ZAMORA, M. (2006). Redes sociales en Internet [En línea]. Disponible en: http://www.maestrosdelweb.com/editorial/redessociales/ [Consulta: 31 de mayo de 2009]

VII seminari especialitzat en gestió del coneixement

9 de marzo de 2009

Nota en El Periodista, Flavia Ricci

Reseña libro: e-Learning, comunicación y educación, Flavia Ricci

Un libro pedagógico

Cuando terminamos de leer el libro de Daniel Prieto Castillo y Peter van de Pol tenemos la sensación de que en América Latina hay mucho por hacer, tanto en el terreno de la comunicación como en el de la educación. Y el e-Learning, sin lugar a dudas es una oportunidad de saldar la brecha comunicacional histórica con la que convivimos los latinoamericanos.

En la primera parte, escrita por Prieto Castillo, el autor menciona aspectos aun vigentes sobre las desigualdades en comunicación en los países latinoamericanos. Adicionalmente, podemos preguntarnos qué es hoy comunicación alternativa en un contexto marcado por el uso y abuso de aplicaciones de la Web 2.0 como Facebook, Badoo, Twitter, Wikipedia o Blogger.

Desde el inicio se deja claro que se trata de un libro de pedagogía, entendida como la ciencia y el arte de comprender y profundizar el sentido del aprendizaje. Por lo tanto, asumen los autores, se trata de un libro dedicado a pensar el aprendizaje, a reconocerlo en el contexto latinoamericano y a proponer alternativas sobre la base de los recursos abiertos por las nuevas tecnologías digitales de la información y la comunicación.

Es decir, no vamos a encontrarnos con un libro en el que se hable de e-Learning, comunicación y educación en general, sino que el ámbito es el latinoamericano, y además, leyendo más allá de la primera parte nos encontramos con que lo que se prioriza es la comunicación y la educación: el e-Learning es, en opinión de Peter van de Pol y de acuerdo a la visión de RNTC, un aprendizaje ampliado respecto del tradicional. Más adelante volveremos sobre el tema.

[Leer la reseña completa]

2 de febrero de 2009

Las comunidades de práctica en un mundo de PLE, Flavia Ricci

La Web 2.0 ha posibilitado la generación de entornos de aprendizaje personal (PLE), en donde es el propio estudiante quien construye su ambiente de aprendizaje a través de diversas herramientas con las que está familiarizado y utiliza a diario, tales como Facebook, Youtube o Blogger. Es en este contexto en donde las comunidades de práctica adquieren un lugar estratégico como puntos de encuentro de los estudiantes con sus propios PLE.




En los orígenes, todo era LCMS

La segunda mitad de la década del ’90 fue la que marcó el inicio del aprendizaje en línea. Los estudiantes comenzaron a relacionarse a través de entornos virtuales de aprendizaje (EVA), monopolizados por diversas plataformas de gestión de contenidos de aprendizaje (Learning Content Management Systems o LCMS). Hacia el año 2000 comenzó a escucharse cada vez más a menudo la palabra eLearning. También por aquellos años surgió el debate acerca de la importancia de la calidad de los contenidos (“el contenido es el rey”), aun descuidando aspectos didácticos imprescindibles a la hora de pensar en cursos en línea. Las empresas, que habían realizado grandes inversiones en plataformas de aprendizaje en línea, querían verlas colmadas de contenidos de calidad, seguras de que era este contenido la garantía de un aprendizaje eficiente y eficaz. Como evolución natural de las plataformas de código cerrado surgieron otras de código abierto, cuyo mayor exponente es Moodle, que rápidamente ocuparon los primeros puestos en cuanto a utilización, sobre todo en ámbitos públicos. De repente, hablar de eLearning y desvincularlo de las plataformas de enseñanza-aprendizaje en línea parecía una misión imposible. La dupla contenido + LCMS se suponía garantía de un exitoso programa de eLearning. El tiempo corroboró que las personas y sus interacciones continuaban siendo los protagonistas del aprendizaje.

Hacia una ecología del aprendizaje

Si en un principio la flexibilidad temporal, la inexistencia de barreras geográficas y la autonomía del estudiante fueron los principales argumentos persuasivos para introducirse en el eLearning, hoy en día se han agregado otros elementos que incluso van más allá de la temática de la capacitación que se esté realizando.
Las primeras ventajas tienen que ver con cualquier forma de aprendizaje a distancia, sea por correo postal, eLearning o aprendizaje online, el otro grupo de ventajas en cambio es el valor agregado de un selecto grupo de capacitaciones que no sólo considera el contenido, sino que apuesta por el aprendizaje social de sus participantes y por la gestión de conocimiento que se construye entre todos. Es decir, por generar una verdadera ecología del aprendizaje, un ambiente que facilite la interacción y el intercambio. En síntesis, la producción de un aprendizaje contextualizado.

Los Entornos Personales de Aprendizaje

La Web 2.0 es un concepto mencionado por primera vez en 2005 en O’Reilly Media y básicamente viene a marcar una diferencia con la Web 1.0. Si ésta tiene un carácter unidireccional, las nuevas aplicaciones de la Web 2.0 ponen el énfasis en el protagonismo del usuario, que se transforma en productor y editor de la misma información que consume. La Web 2.0 es una plataforma de desarrollo de aplicaciones que mejora cuanto más personas colaboran para optimizarla.

Pero ¿qué implicancias tiene la Web 2.0 en el aprendizaje? Justamente, las posibilidades que ofrece la Web 2.0 son las que han dado lugar a los entornos de aprendizaje personal (Personal Learning Environment o PLE en inglés). En estos, son los propios estudiantes quienes gestionan su aprendizaje, a través de diversos programas y utilidades. No se trata de entornos monolíticos como los LCMS, que por más funcionalidades que tengan dejan al estudiante sin la posibilidad de crear su propio ambiente de aprendizaje. En los PLE, los estudiantes agrupan diversas herramientas con las que se sienten cómodos porque son las que utilizan día a día en Internet: Youtube, Flickr, Google Maps, Facebook, Blogger, entre otras muchas posibilidades. A través de los PLE los estudiantes generan sus propios contenidos, colaboran a través de wikis, blogs, foros, RSS, se utilizan varias fuentes de información y se combinan herramientas de la Web 2.0 (mashup) constantemente. El aprendizaje se centra en el estudiante, que construye su propio PLE desde abajo hacia arriba. El EAP (PLE en inglés), en suma, es la intersección de los e-portfolios, los entornos de aprendizaje online y la Web 2.0.

La importancia estratégica de las comunidades

Si hay algo que ha puesto en evidencia la Web 2.0 es que los LCMS son al eLearning como las paredes de un aula a la educación presencial. Una opción, pero que marca una forma restringida de aprender y que muchas veces impide el aprender haciendo (learning by doing) y el aprender a aprender, dos de los pilares fundamentales del siglo XXI, en donde es necesario contar con predisposición al aprendizaje continuo. De allí la importancia de las comunidades de práctica, que traspasen las limitaciones temporales de un curso (con principio y fin) y obtengan conocimiento generado en red, en donde el debate y los aportes se encuentren contextualizados en función de las demandas y necesidades de quienes participan del mismo. En un aprendizaje que tiende a la personalización (PLE), uno de los desafíos de la capacitación online estriba en apostar por comunidades de aprendizaje que vayan más allá del tiempo que dure una capacitación específica, se trata de encaminarnos hacia un aprendizaje continuo, en red. En donde lo importante son los nodos que conforman nuestra red. El desafío de la capacitación online es conectar esos nodos para que se generen verdaderas redes. Hoy en día hablar de grupos es poco: hablamos de redes, hablamos de comunidades.

Una vez que nos insertamos en una comunidad de práctica online aprendemos el valor de lo intangible, aprendemos a debatir en comunidades virtuales con objetivos concretos y participantes de todo el mundo, aprendemos a establecer contactos concretos utilizando herramientas digitales en tiempo real (Chat, videoconferencia, mensajería instantánea). Aprendemos a generar conocimiento en una comunidad de práctica. Aprendemos a desarrollar habilidades de liderazgo, a comunicarnos en un entorno y con herramientas que difieren de las usadas cara a cara. Y todo ese acervo va más allá de la capacitación, se transforma en un valor agregado que nos acompaña a partir de ese momento y para siempre.

Este es el desafío del aprendizaje online: si la Web 2.0 nos da la posibilidad de armar nuestros propios entornos laborales, de aprendizaje, de ocio, entonces no descuidar que es a través del aprendizaje social, contextualizado y en comunidades pertinentes en donde encontraremos –y además generaremos- el conocimiento que buscamos. Pertenecemos a un mundo en donde no es tan importante tener toda la información necesaria como saber quién posee los datos que necesitamos. Es ésta una sociedad en donde el conocimiento está distribuido en redes, redes sociales en donde cada uno de nosotros somos nodos con posibilidades casi innumerables para conectarnos con otros nodos. La forma de aprender –formal o informalmente- debiera ser similar a la que utilizamos día a día en nuestros entornos: y estas formas no son formas cerradas, con inicio y fin ni en solitario. Cuanto menor sea la distancia entre la forma de enseñar y la forma de aprender, más nos beneficiaremos todos.
El mayor desafío de la capacitación online es transformar esa capacitación en una comunidad de aprendizaje continuo, fomentando que la propia capacitación vaya tomando forma en función de las demandas y necesidades de sus integrantes.

De lo contrario, tal y como la educación presencial tradicional ha sido muchas veces esclava de las paredes de sus aulas, la capacitación online será esclava de las ciberparedes del LCMS elegido, aun cuando el éxito de la capacitación no resida sólo en lo que pasa dentro de sus fronteras. Porque ese es simplemente el inicio del cambio que puede llevarse a cabo.


Publicado en: http://www.learningreview.com/e-learning/articulos-y-entrevistas/las-comunidades-de-practica-en-un-mundo-de-ple-1480.html

15 de septiembre de 2008

Ventajas y desafíos de la capacitación online, Flavia Ricci

En la actualidad, dentro del mundo corporativo, podemos observar diversas posturas en torno a la capacitación, que dan cuenta a la vez de la evolución de dichas empresas en cuanto a su aprendizaje: hay empresas que comienzan a contemplar la posibilidad de realizar una capacitación con modalidad online o blended, hay empresas que están realizando esta clase de capacitaciones y, por último, están las empresas que realizan continuamente, y ya desde hace un tiempo, capacitaciones de este tipo.

La capacitación online (esto es, a través de plataformas de enseñanza-aprendizaje online) no sólo ha mantenido las viejas ventajas, sino que además las ha ampliado conforme ha ido evolucionando en el tiempo.

Si en un principio la flexibilidad temporal, la inexistencia de barreras geográficas y la autonomía del estudiante fueron los principales argumentos persuasivos para introducirse en esta clase de modalidad, hoy en día se han agregado otros que incluso van más allá de la temática de la capacitación que se esté realizando.

Las primeras ventajas tienen que ver con cualquier forma de aprendizaje a distancia, sea por correo postal, eLearning o aprendizaje online, el otro grupo de ventajas en cambio es el valor agregado de un selecto grupo de capacitaciones que no sólo considera el contenido, sino que apuesta por el aprendizaje social de sus participantes y por la gestión de conocimiento que se construye entre todos.

En esta clase de capacitaciones, la plataforma o LMS contemplará la existencia de:

Comunidad educativa

- Un tutor/a o coach: éste será el encargado de orientar a los miembros de la comunidad educativa en cuanto a la metodología de trabajo online. Además será quien dinamice el debate y/o genere nuevas líneas de intercambio entre todos.
- Un profesor/a: será el referente en cuanto a los contenidos de cada módulo.
- Estudiantes: serán quienes no sólo estarán dispuestos a aprender, sino a participar activamente y construir conocimiento a lo largo del trayecto de enseñanza-aprendizaje.

Contenidos


- Contenidos de cada módulo desarrollados de antemano por cada profesor
- Contenidos relacionados con la metodología de enseñanza-aprendizaje online: reglas de participación, objetivos, enfoque de la metodología de la capacitación, estrategias de dinamización de grupos.

Es aquí en donde se observa la evolución del aprendizaje y las grandes diferencias entre las capacitaciones online que sólo ofrecen las ventajas de toda capacitación a distancia y que mencionábamos más arriba y las que apuestas por un modelo de aprendizaje basado en la vida real y que va más allá del período que lleve esa capacitación.

Estas últimas son capaces de hacer que quienes participen de la misma desarrollen competencias que tienen que ver con la forma misma de aprender a aprender, tanto en el mundo online como en el offline. Esta modalidad de capacitación implica que las competencias son la suma de conocimiento + habilidades + actitudes.

En un aprendizaje que tiende a la personalización (PLE), uno de los desafíos de la capacitación online estriba en apostar por comunidades de aprendizaje que vayan más allá del tiempo que dure una capacitación específica, se trata de encaminarnos hacia un aprendizaje continuo, en red. En donde lo importante son los nodos que conforman nuestra red. El desafío de la capacitación online es conectar esos nodos para que se generen verdaderas redes. Hoy en día hablar de grupos es poco: hablamos de redes, hablamos de comunidades.

Entonces, las ventajas de realizar una capacitación online hoy en día pasan por la flexibilidad témporo-espacial, por el ahorro de tiempo al no exigir un desplazamiento hacia un sitio específico, la posibilidad de tener mayor autonomía y poder conocer profesionales de todo el mundo. Pero más que nada, las ventajas de realizar una capacitación online pasan por aprender a aprender en un entorno online, en el que no sólo nos desempeñamos cuando hacemos la capacitación, sino todo el tiempo en nuestra vida personal o profesional.

Una vez que nos insertamos en una comunidad educativa online con las características mencionadas arriba, aprendemos el valor de lo intangible, aprendemos a debatir en comunidades virtuales con objetivos concretos y participantes de todo el mundo, aprendemos a establecer contactos concretos utilizando herramientas digitales en tiempo real (Chat, videoconferencia, mensajería instantánea). Aprendemos a generar conocimiento en una comunidad de práctica. Aprendemos a desarrollar habilidades de liderazgo, a comunicarnos en un entorno y con herramientas que difieren de las usadas cara a cara. Y todo ese acervo va más allá de la capacitación, se transforma en un valor agregado que nos acompaña a partir de ese momento y para siempre.

El mayor desafío de la capacitación online es transformar esa capacitación en una comunidad de aprendizaje continuo, fomentando que la propia capacitación vaya tomando forma en función de las demandas y necesidades de sus integrantes.

De lo contrario, tal y como la educación presencial tradicional ha sido muchas veces esclava de las paredes de sus aulas, la capacitación online será esclava de las ciberparedes del LMS elegido, aun cuando ya el contenido no sea el rey.

30 de junio de 2008

Causas y azares

Hace unos días leí un libro que me gustó, de una colección que me gusta. El libro es Causas y azares, de Gabriel Midlin (junio de 2008, Siglo XXI Editores) y explica la historia del caos y los sistemas complejos de una forma amena para todos.

Allí también se cita un cuento de Ray Bradbury para ilustrar el caos, El ruido de un trueno. Les paso el enlace porque además, leer a Bradbusy, siempre es un placer:

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/bradbury/ruido.htm

25 de junio de 2008

La utopía de las aplicaciones web 2.0

Varios de los referentes del mundo de Internet han comenzado a lanzar opiniones acerca de una Web 2.0 que no sólo genere aplicaciones que den dinero (de hecho de momento ninguna lo da), sino que estas aplicaciones ayuden a resolver algunos de los grandes problemas que padece hoy la humanidad: desde un desarrollo sostenible hasta la crisis alimenticia mundial ¿Realidad o ficción?

Por una parte, Umar Haque lanzó hace un par de meses la primera piedra: en un artículo publicado en Harvard Business Publishing llama a que los inversores y start-ups comiencen a desarrollar aplicaciones para “cambiar el mundo”, antes que para hacer dinero. Comenta un Haque provocativo:

“Si sos un revolucionario, entonces selo: sé consecuente y arreglá un problema que cambie para mejor al mundo. Si realmente tenés el coraje, el objetivo, la visión, hacelo”.

Pero además Haque fue más lejos con su Manifiesto para la próxima Revolución Industrial, en donde insta a las personas a organizarse: ¿Por qué Google insiste con que su principal acierto es “organizar el mundo de la información”?, se pregunta. Porque los mercados, las redes y las comunidades pueden organizar las actividades económicas mejor que una firma.

Por otra parte, desde dos de los encuentros que marcarán tendencia en 2008, como Web 2.0 Expo y Supernova, comenzó a mencionarse una nueva vertiente de la Web 2.0, acaso merecedora de nuestra atención.

¿Feudalismo 2.0?

El economista autríaco Joseph Schumpeter decía que el crecimiento sucede en medio de procesos de destrucción creativa. Es decir, de turbulencia.

Para Haque, hay un problema con esta tesis y es que en un mundo interconectado como el actual la turbulencia es mucho más intensa que la concebida en su momento por Schumpeter, ya que hoy hay muchas más personas creando y destruyendo.

La destrucción creativa tiene dos caras: los costos de la destrucción y os beneficios de la creación. El precio del crecimiento es un mundo cada vez más incierto, arriesgado y marginal.

Mientras la última burbuja fue la de la tecnología, el bienestar fue afectado mínimamente, pero cuando se trata de una burbuja basada en los alimentos, el costo son miles y millones de vidas. Ya no se trata de un costo mínimo.

Mientras que personas como Umar Haque tienen una visión optimista de la capacidad de las aplicaciones generadas en el marco de la Web 2.0, hay puntos que no quedan nada claros. Por ejemplo, históricamente no hemos sido capaces de organizarnos, a menos que se trate de catástrofes y diversas situaciones límite en donde el instinto de supervivencia parece preferir el grupo, en tanto sea conveniente. Y además, Umar Haque parece olvidar que seguimos inmersos en un mundo en donde hay pobres cada vez más pobres y ricos cada vez más ricos. Y su arenga para llamar a los inversores (¿ricos?) a crear aplicaciones para cambiar el mundo es por lo menos utópica.


Web 2.0: la nueva ola

Por último, Marc Hustvedt se pregunta desde su blog, seedWatcher: ¿cómo podemos usar Twitter para combatir el hambre en el mundo? ¿Pueden ser herramientas como Facebook o Twitter las necesarias para el cambio? ¿O necesitamos plantear un cambio más profundo? Hustvedt nos habla de comenzar a diseñar las herramientas para el cambio pensando en un mundo más amplio del que habitualmente se tiene en mente.

La verdadera pregunta entonces es esta: ¿cargamos nuevamente a estas nuevas herramientas con la responsabilidad de “cambiar el mundo”? ¿Se tata de una nueva ola?

De todo esto podemos sacar en limpio que se trata de software. De pensar en qué valores humanos queremos introducir en el software. Y entonces, cómo van a hacerlo los desarrolladores, que potencialmente, bien lo sabemos en esta Web 2.0, somos todos. Nadie cree en las brujas, pero que las hay, las hay.

23 de junio de 2008

Delicioso ruido

Blogs, wikis, RSS, Twitter , Facebook, Hi5 … el número de recursos que se multiplican exponencialmente cada día puede hacernos sentir agobiados con facilidad. El ámbito en donde nos movemos es ruidoso. Hay momentos en que tiene sentido filtrar esa masa de información que recibimos a granel. En otros casos, simplemente necesitamos ese ruido.

La tendencia a estar informados todo el tiempo, sin embargo, es una cuestión cada vez menos ajena a las empresas. De acuerdo a un estudio realizado por la compañía Basex, en Estados Unidos se pierden al menos U$S 650 billones de dólares por año debido a las interrupciones del personal, dentro de las cuales se incluyen ruidos de coches, chequeo constante del correo electrónico o chats en sistemas de mensajería instantánea. En este estudio además se revela que por jornada de trabajo, los empleados utilizan aproximadamente 77 veces el Messenger, miran más de 40 sitios web y chequean más 50 veces su correo electrónico. Lo paradójico es que esos billones de dólares perdidos por las empresas provienen de la utilización de aplicaciones que teóricamente optimizan nuestro tiempo.

Aplicaciones “ruidosas”

Es un hecho, y un hecho deseable además, que estas herramientas existan, se multipliquen y se optimicen. O incluso que nos permitan optimizarlas a nosotros mismos de acuerdo a nuestras demandas y necesidades, tomando la posta de esta Web 2.0 que nos convierte a todos en potenciales editores de la Red. Entonces, tenemos que pasar a una segunda etapa: gestionemos ese ruido y hagámoslo nuestro aliado.

En primer lugar, reconocer que nada mejor que terminar con el ruido que silenciar todas las aplicaciones que nos puedan provocar. ¿Queremos que nos interrumpa un mensaje emergente del Messenger? ¿Queremos que el Skype nos indique que alguien nos está llamando insistentemente por tecera vez? ¿Queremos que el Google Talk nos avise cada vez que tenemos un mensaje nuevo en la bandeja de entrada? De nosotros depende.

Incluso para las personas que están acostumbradas a bucear en un mar de información constantemente, las aplicaciones sociales son una fuente de interrupción o incluso de distracción algunas veces. Hasta Steven King, en su libro On Writing , comenta que para escribir necesita encerrarse en una habitación aislada sin riesgos de ser interrumpido por nada ni nadie. Por lo tanto, nada mejor que si algo nos distrae, apagarlo.

El segundo paso recomendable es analizar si podemos nadar –sin ahogarnos- a través de ese ruido. Tal y como hay escritores que necesitan aislarse completamente para poder escribir, así también hay personas que necesitan hacer las cosas de a una, sin una estructura hipertextual.

Resulta difícil determinar si las personas capaces de sumergirse en el vasto mundo de la información realizando múltiples tareas en simultáneo son diferentes de las que no pueden hacerlo porque padecerían agobio o distracción. Aunque esto no impide que podamos conocer métodos o trucos para gestionar mejor nuestro tiempo.

De la atención parcial contínua a la atención paralela continua

Conforme ha ido evolucionando la Web 2.0 y sobretodo las redes sociales, las personas capaces de hacer varias tareas en simultáneo han comenzado a ser más y más valoradas, no sólo por una cuestión de optimización de tiempos, sino de capital humano en el entorno en donde se desempeñan.

El término atención parcial contínua, referido a las personas que se focalizan en una tarea mientras monitorizan otras y utilizado en general de forma negativa, ha evolucionado hacia lo que en la actualidad se denomina atención paralela contínua. Este concepto hace referencia a las personas capaces de realizar múltiples tareas a la vez, sin priorizar el énfasis en ninguna. Ejemplo de la atención parcial continua puede ser conducir un coche mientras escuchamos la radio, mientras que en el segundo caso podríamos poner como ejemplo una persona que mientras navega buscando información en la Red también chequea su correo y lee las noticias por RSS.

Crear una rutina

Ante el maremagnum de información que recibimos cada día a través de las diferentes aplicaciones que utilizamos (Twitter, Facebook, RSS, blogs, wikis) es casi indispensable crear una rutina para poder consumirla en el mejor de los casos, o al menos gestionarla.

Hace unas semanas, Louis Gray propuso desde su sitio web su rutina: primero lee sus mails, luego las noticias por RSS, después consulta Twitter, más tarde FriendFeed y por último el resto de la información.

Estructurar nuestra forma de consumir información puede sonar a un trabajo arduo, pero teniendo en cuenta que algunos de nosotros estamos entre 8 y 10 horas por día frente a la computadora, debemos tomarnos ese trabajo.

La belleza del ruido

Más allá de algunas reacciones catárticas de usuarios de esta Web 2.0, en estos tiempos de conocimiento diseminado en diversos nodos y redes, en donde es más importante conocer quién tiene el conocimiento que necesitamos más que tener todo el conocimiento en nuestra red cerrada y personal, el ruido tiene su belleza.

El ruido de las redes sociales y las aplicaciones de la Web 2.0 son un parte esencial de vivir y aprender en la Red. Algunas razones:

Oportunidades inesperadas

Algunos lo llaman serendipia (del inglés serendipity). Cuando menos limitado esté nuestro horizonte de fuentes de información y contactos, más fácilmente podremos encontrar posibilidades inesperadas en la Red: recursos, oportunidades, contextos y contactos.

Reservorio de información

De repente un día, algo sobre lo que habíamos leído o alguien con quien habíamos contactado azarosamente se convierte en la parte esencial de la tarea que estamos realizando. ¿Quién no quiere tener en su equipo a alguien capaz de conectar información estratégica en el momento exacto?

Conocimiento general

La posibilidad de estar conectados y comunicados con innumerables redes y nodos segmentados de acuerdo a nuestros intereses nos hace tener un conocimiento que es a la vez general y especializado. Y que viene a nosotros cada día y a cada momento para invitarnos a conocer y aprender.

Nuevas destrezas y habilidades

Estas formas de gestionar el ruido nos obligan a explorar nuevas formas de trabajo, que van desde la gestión de la información hasta las formas de comunicación utilizadas y sus efectos en nuestras redes directas e indirectas.



Infoxicame

Más allá de los efectos que la infoxicación pueda generar en todos nosotros, es un hecho que las redes sociales están aquí y han venido para quedarse. Por lo tanto, lo más inteligente que podemos hacer es tratar de gestionar los recursos que tenemos (el tiempo entre ellos) para alimentarlos con nuevas fuentes.

Los datos, la información, el conocimiento, ya no son un problema. El desafío pasa por saber cómo bucear por cuanta red social estamos inmersos sin morir en el intento. Es decir, cómo gestionamos toda la información que recibimos diariamente y como administramos nuestros contactos y fuentes para que sigan produciendo de forma sinérgica.

Cuanta más redundancia, menos información. Y hoy en día frente a tantas aplicaciones muchas veces nos parece que ya nada podría inventarse. Y sin embargo sí, se inventan nuevas herramientas porque cambian nuestras necesidades.

El desafío de hoy es poder navegar, sin naufragar, por esta Red cada vez más llena de redes.

25 de mayo de 2006

Gestión de Conocimento y Universidad: una dupla necesaria

 


He aquí un artículo acerca de mi charla del 9 de mayo de 2006 en la Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia.

 

Fue una experiencia enriquecedora que, para mi gran satisfacción, contó con una cantidad de público que desbordó el aula en donde se llevó a cabo.

 

Me quedé con ganas de seguir intercambiando ideas con ellos, pero la Red nos da una segunda oportunidad.

Aquí el artículo de mi conferencia:

http://delaurbedigital.udea.edu.co/?module=displaystory&story_id=2449&format=html

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23 de mayo de 2006

¿Qué hacemos con el conocimiento?

Recientemente (del 7 al 14 de mayo de 2006) estuve en las ciudades colombianas de Medellín y Bogotá. En la primera el tema de mi conferencia fue “Universidad y Gestión del Conocimiento” y en el caso de Bogotá, en donde mis conferencias formaron parte del Simposio Internacional de Gestión del Conocimiento, compartí opiniones acerca de las comunidades de práctica (CoP) como puente entre universidad y empresa y, por último, sobre las tendencias del e-learning y las nuevas teorías de la educación, modificadas por esta especie de educación a distancia de 3ra generación (EaD -> e-learning -> online learning).


Inauguracion Posted by Picasa

La pregunta clave –una de ellas- en estas charlas fue cómo hacer para que, a través de las CoP, se construya conocimiento. Bien, un primer punto de partida es hablar de la construcción (no generación) de conocimiento en red. Hablamos de una red (dónde aprendemos) y de un aprendizaje social (cómo aprendemos). Y además nos referimos a la construcción “de” (no “del”) conocimiento, ya que ese conocimiento será construido en base a las demandas y necesidades de la comunidad en donde se construyó, en un determinado momento y con un determinado equipo de trabajo. El conocimiento no es algo que esté fuera de la comunidad, al que debamos alcanzar: tenemos que construirlo.
Un punto que generó polémicas, o al menos dudas, fue el segundo punto de partida: la universidad debe construir CoP en donde los estudiantes cuenten con tutores que promuevan el desarrollo de las competencias que demanda la sociedad en donde esos estudiantes están insertos. Se trata de realizar un aprendizaje contextualizado.


Los conferencistas del Simposio Internacional de GC Posted by Picasa

No estamos hablando aquí de “competencias” fijas que el estudiante tiene que “adquirir”, porque en ese caso estaríamos cayendo nuevamente en un modelo educativo relacionado con el conductismo. Tampoco estamos hablando del modelo de gestión de competencias. Nos estamos refiriendo a algo anterior: para que haya gestión (si es que la hay) de las competencias, debe antes haber habido un desarrollo de las competencias.
Las competencias son:

Competencia = Conocimiento (K) + Habilidades (H) + Actitudes (A)

No hablaremos del desarrollo de “las” competencias, porque justamente éstas no están predeterminadas o, en todo caso, no son inflexibles. Debería haber una correspondencia entre las demandas de la sociedad y el desarrollo de las competencias específicas. Pero en ese desarrollo deberían tener peso tanto las demandas de esa sociedad como las necesidades del estudiante en particular, de lo contrario éste sería simplemente un hacedor de voluntades del mercado.
Bien, creo que esta visión dista de los modelos de gestión de competencias o de gestión de talentos. Seguimos pensando ….

6 de mayo de 2005

¿M-learning para la generación TXT?

Autor: Howard Rheingold
Traducción: Flavia Ricci

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Olvídese de los wikis, blogs y otras herramientas online. El futuro de la educación superior es móvil.

"La nueva generación, inmersa en la cibercultura, está conectada de manera libre, inalámbrica y móvil. Tanto en los colegios como en las universidades, ya se están utilizando las comunidades nómades", dice Bryan Alexander, co-director del Center for Educational Technology at Middlebury College en Vermont. En sus clases están presentes las tecnologías del "mobile learning" o m-learning, como él las llama. Durante años, Alexander utilizó comunidades virtuales, blogs y wikis para enseñar Literatura Gótica, Historia de la Guerra de Vietnam y Cultura Árabe. Ahora está utilizando las tecnologías del m-learning.

A las comunidades nómades se les dan instrucciones específicas cuando llegan a un campus con sus laptops y celulares, pero no se les explica cómo utilizar los canales de comunicación en línea para incrementar la participación en clase, llevar a cabo investigaciones o tomar notas. Ante la ausencia de estas indicaciones sobre la netiquette del medio, los estudiantes chatean, juegan y tratan de manejarse del mejor modo a través del ciberespacio pedagógico, mientras que los docentes intentan hacer su tarea. Otros docentes no son tan entusiastas como Alexander acerca de esta nueva ola de cyber alumnos; por ejemplo, un profesor de Texas desconectó el acceso inalámbrico a su aula antes de comenzar su clase. Con una orientación hacia las ciencias sociales y con edad suficiente como para recordar las clases sin conexiones a Internet, Alexander utiliza los nuevos medios como herramientas innovadoras para que los alumnos se interesen en viejos conceptos.

Nunca olvidaré mi primer encuentro con Bryan Alexander. Seguramente, la mayoría de la gente recuerda su primer encuentro con él. Es una persona amigable y alegre. Las ideas lo entusiasman y esto se refleja en sus discursos. Hace 5-6 años atrás, me invitaron a dar una charla en la DePauw University, en las afueras de Indianápolis, y fui a almorzar con una media docena de estudiantes y profesores, entre los cuales estaba Alexander. Al día siguiente, hablé con un entusiasta grupo de académicos, incluido Alexander, acerca de mis experiencias con la tecnología. Desde aquel día, él y yo nos hemos comunicado en línea casi a diario e incluso nos hemos encontrado personalmente dos veces. Cuando nos encontramos por primera vez, Alexander estaba llevando a cabo "un estudio acerca de la Guerra de Vietnam y sus efectos culturales a través de un multicampus interdisciplinario en Internet". Recientemente estuvo trabajando con estudiantes y profesores acerca de las formas en que los dispositivos móviles pueden mejorar el proceso de aprendizaje.

Alexander prefiere referirse a estas tecnologías como "móviles", antes que "inalámbricas" u "omnipresentes", porque "ninguno de estos términos incluye una característica clave del nuevo medio: las personas pasan de ser receptores pasivos a ser participantes creativos y comunicativos. Carecemos de un término que describa un mundo que pueda escribirse o leerse, que abarque las comunidades que se forman utilizando los celulares, los juegos P2P, los m-blogging. De momento, y para mantener el foco en la educación, hablaremos de m-learning".

Según Alexander, tenemos que comenzar por entender que las tecnologías móviles son por naturaleza muy próximas a la persona. No sólo no están atadas a nuestro escritorio, sino que son tecnologías que llevamos en el bolsillo, en la mano o sobre nuestra falda. Debido a esta característica, "hay más dependencia emocional", dice Alexander, al tiempo que cita un estudio: "Michele Forman, el Maestro del Año 2001 a nivel nacional en los Estados Unidos, observó que los estudiantes secundarios permanentemente usaban sus laptops, e incrementaron notablemente su capacidad de lectura y escritura. Las máquinas llegaron a convertirse en la fuente principal de información, memoria y creatividad. ¿Estamos preparados para dar respuesta a esta clase de actitudes de docentes y estudiantes con respecto a las tecnologías en los espacios físicos e informáticos de los campus?"

Alexander cita como uno de los primeros ejemplos a un equipo de la Umeå University, en Suecia. Los alumnos que estaban estudiando a los aborígenes sámi del norte de Suecia, publicaron sus fotos y entrevistas con los participantes del Jokkmokk's 399th Annual Sámi Winter Market a través de sus celulares.

Los blogs y wikis son parte del pasado. El presente es el m-blogging. Alexander anticipa que en el futuro se utilizarán redes por sensor, lugares y objetos digitalmente etiquetados, y lo que Alexander llama "aprendizaje en comunidades".

"Tal vez estemos comenzando a ver la aparición de comunidades de aprendizaje", dice Alexander: "ya conocemos a los precursores: estudiantes interesados que ingresan a las bibliotecas y museos, impulsados por una experiencia que los incentiva como ser una película, un libro o una charla. Ahora, los poderes de la socialización a través de la movilidad y las redes inalámbricas podrían transformar este impulso en colaboración. Un alumno que estuviese interesado podría buscar redes o sitios que lo comprometieran con el aprendizaje: objetos digitales, objetos de aprendizaje, instructores, otros alumnos. Hemos visto el uso de este sistema global y colaborativo en el OpenCourseWare del MIT. ¿ Están los instructores preparados para sumarse a estas comunidades de aprendizaje en sus especialidades o para facilitar el crecimiento ad hoc y la prosperidad de tales redes? … ¿Cómo podrían nuestras instituciones considerar esta posibilidad? ¿Estamos preparados para saber cuál de nuestros estudiantes llega al campus con ese tipo de experiencias? ¿Cómo trabajan estas redes nómades con nuestros campus antropológicamente sedentarios?

Alexander alude a "An Old Manuscript", el texto de Franz Kafka acerca de la llegada de un ejército nómade a una ciudad imperial: "Los nómades llegan repentinamente, sorprendiendo a la población, apareciendo sin aviso previo en las calles, mercados, bibliotecas y hogares. El cuento de Kafka se centra en la incomprensión de la población, empeñada en hacer su vida como si los nómades simplemente no estuvieran allí. El cuento muestra su progresiva decadencia y su falta de realismo, mientras que los nómades van construyendo simultáneamente una nueva civilización. Es una historia muy divertida, con el estilo único de Kafka, pero también es un cuento preventivo, especialmente para nosotros, en la educación superior. Tanto en los colegios como en las universidades, ya se están utilizando las comunidades nómades.


http://www.thefeature.com/article?articleid=101157

31 de marzo de 2005

Dándole una oportunidad a la vieja conexión



Dándole una oportunidad a la vieja conexión
lahttp://www.businessweek.com/magazine/content/01_49/b3760072.htm
Traducción: Flavia Ricci
Cada vez más gente está utilizando Internet para obtener títulos, lo que crea grandes oportunidades para la industria de la educación.

La burbuja del .com puede haber explotado en el mundo comercial; sin embargo, la promesa de utilizar Internet para incrementar, e incluso beneficiar, el cambio del paradigma aún florece en los pasillos académicos.

Estos cursos están abriendo nuevos horizontes para el sector de más rápido crecimiento de educación superior: los adultos que trabajan, para quienes es muy difícil combinar las clases convencionales con su trabajo y familia. Actualmente, casi la mitad de los estudiantes de educación superior a distancia son adultos de más de 25 años, los cuales en su gran mayoría trabajan y quieren estudiar para mejorar su profesión.

La educación a distancia influye en las clases tradicionales. No reemplazará la experiencia de los universitarios de entre 18 y 24 años, sin embargo, desde el Massachusetts Institute of Technology (MIT) hasta la Wake Forest University de Carolina del Norte, las instituciones educativas están utilizando la Web en clases on-campus para complementar los manuales de texto e incrementar la comunicación.

La calidad también constituye un problema, ya que es una de las razones claves por las que los estudiantes online abandonan. Eso hará que haya un período posterior en que se eliminen los participantes mediocres. Incluso, varias instituciones están tratando todavía temas tales como cuánto tiempo debería la facultad dedicarle a la educación a distancia.

“En 4 o 5 años, las universidades online pueden llegar a estar entre los proveedores más importantes de educación superior”, dijo Andrew Rosen, Jefe de Funcionamiento de los exámenes introductorios de King Kaplan Inc. (WPO), que tiene varias instituciones online, incluyendo la Concord Law School, que es el programa más grande de Derecho virtual.

Finalmente, el principal mercado de educación a distancia podría basarse en el mundo en vías de desarrollo, donde la población de estudiantes de educación superior aumentará en los próximos años. Así como los teléfonos celulares sustituyeron a los teléfonos fijos en varios países en desarrollo, la educación a distancia podría ayudar en educar a toda la gente de países que carecen de instituciones para satisfacer la demanda y de los medios para construirlas.

El camino. Para mitad de siglo, la educación a distancia se puede “convertir en el medio por el cual la mayoría de los seres humanos son educados luego del nivel secundario”, afirma el presidente de la University of Melbourne, Alan Gilbert. Junto con la McGill University de Canadá y de más de una docena de universidades, su escuela es parte de la U21 Global, una universidad virtual que está siendo creada mediante una unión empresarial con Thomson Learning, un gigante de los manuales de texto. U21 Global tiene como objetivo inscribir a 100.000 estudiantes para finales de esta década, en su mayoría de Asia.

Mientras tanto, la demanda de educación a distancia en USA está aumentando dado a los cambios demográficos de la educación superior. Por ejemplo, el Dr. Michael Kaner, dentista de los suburbios de Philadelphia, de 43 años de edad, está a mitad de camino de incluir un título en Leyes a sus credenciales. Concurrir a un programa nocturno en una escuela local de Leyes no era práctico dado que hubiese requerido 12 horas de asistencia por semana. Por eso, en 1999, se inscribió en el curso de Leyes de Concord de Kaplan. A pesar de que los cursos requieren de 25 a 30 horas semanales, no hay asistencia y él decide cuándo estudiar. “Esta es la única forma en que podré alcanzar el título en Leyes”, dice Kaner, quien espera poder constituirse en especialista legal de temas dentales.

De manera similar, Judy Rowe, que abandonó sus estudios en los años ‘60 por falta de dinero, tuvo la posibilidad de obtener un título en Psicología en la UMUC el año pasado, mientras trabajaba como azafata en American Airlines Inc. “Me llevaba mi laptop y hacía mis deberes durante el vuelo”, dice Rowe, quien está pensando en obtener un segundo título en Psicología.

Elites prudentes. Por el contrario, muchas universidades importantes han sido mucho más cuidadosas con respecto a la debilitación del valor de su nombre. Harvard Business School considera que sería imposible repetir online su educación presencial. “Nunca vamos a ofrecer un Harvard MBA online”, afirmó W. Earl Sasser, Presidente de HBS Interactive, que, en cambio, desarrolla programas de educación a distancia para empresas. De igual manera, el año pasado la Facultad del MIT se mostró en contra de la enseñanza online ante el temor de “una disminución de la experiencia presencial”, manifestó el actual Presidente de la facultad, Steven Lerman.

Eso no le impidió al MIT aprovechar Internet. En los próximos 5 años, el MIT planea postear gratis en la Web notas de clase y recomendaciones de lectura para la mayoría de sus 2.000 cursos, denominando esto “Open Course Ware”. Lerman establece que “es un servicio para el mundo”, pero aclara que no reemplaza a la enseñanza actual, por lo tanto no constituye una amenaza para la enseñanza en el aula.

Algunas otras escuelas importantes aprovechan oportunidades que las benefician. Desde 1996, Fuqua School of Business de la Duke University ha estado ofreciendo MBA para ejecutivos. En estos programas combinados, un 65% del trabajo es realizado online, mientras que sólo un 35% es realizado en clases que ocupan de 9 a 11 semanas en dos años. Duke factura hasta $90.000 por estos programas, contra $60.000 por el MBA tradicional. Fueron tan populares que para el próximo año “tendremos más estudiantes en los programas no tradicionales que en el programa tradicional”, dijo el decano de Fuqua, Douglas T. Breeden. Las ganancias adicionales le están permitiendo a Faqua ampliar la Facultad.

“Más comprometidos”. Incluso las instituciones educativas que no aspiran a dictar cursos online están incluyendo Internet a su vida cotidiana. Los profesores están utilizando desde trabajos de referencia digital hasta tutores basados en la Web para complementar los libros de texto. Además, las instituciones están repensando la instrucción en el aula. El MIT ha rediseñando un semestre de su curso de física obligatorio para no graduados, lo que reemplaza a una clase impersonal de 100 personas por sesiones en las cuales grupos de 3 alumnos con laptops resuelven problemas planteados por el profesor.

En Wake Forest, donde todos los estudiantes reciben laptops, el Vice-Presidente, David G. Brown, les pide a los estudiantes de su seminario para ingresantes, que manden por e-mail borradores de sus documentos a dos compañeros; además, 1 de cada 6 alumnos de Brown se ha comprometido a enviar sus comentarios. Luego, Brown manda por e-mail los documentos con sus comentarios, a todos los alumnos. “Los alumnos se sienten más comprometidos”, dice Brown.

El cambio en la educación superior llega de manera lenta, pero la educación a distancia ha aumentado su velocidad. Aun si tarda años en surtir efecto completamente, ya ha alcanzado uno de los objetivos citados a menudo por la economía del conocimiento: lograr que más adultos estudien a lo largo de su vida laboral.

Posted by Hello